jueves, 17 de abril de 2008

Pardo pide mayor fiscalización provincial

Pardo pide mayor fiscalización provincial
de la actividad de las farmacias en Bariloche

En los últimos años las farmacias en todo el territorio nacional han sufrido modificaciones notables en su forma de actuación y el farmacéutico se ha tenido que adaptar a los cambios surgidos. Ya no es más el boticario que realizaba las preparaciones en su farmacia, sino que se transformó en un trabajador jerarquizado en relación de dependencia, también en un comunicador de los efectos de los medicamentos, dispensando y resolviendo consultas de la población.

farmacias Desde el Concejo quieren fiscalizar a las farmacias.

El concejal del PPR (Partido provincial Rionegrino) Daniel Pardo, presentó un proyecto de comunicación, que pretende expresar al Ministerio de Salud de la Provincia de Río Negro la preocupación del Concejo Municipal, en relación a la necesidad de un adecuado control de la actividad farmacéutica en dicha ciudad; en particular, a fin de fiscalizar la efectiva presencia en las farmacias de personas profesionales de la actividad.

La iniciativa propone entonces, solicitar al Ministerio que informe, al cuerpo legislativo, qué acciones realiza a fin de fiscalizar la actividad farmacéutica en dicha ciudad; y en particular, qué tareas realiza para comprobar la efectiva presencia en las farmacias de personas profesionales de la actividad.

Al mismo tiempo, se le solicitará que informe las medidas que decidiera adoptar en virtud de la preocupación a que refiere el proyecto.

Pardo considera que actualmente la atención farmacéutica es de suma importancia ya que, a partir de la ley de prescripción por genéricos, el papel del farmacéutico en la sustitución de marcas por monodrogas equivalentes resultó clave para el éxito de la política nacional y provincial de medicamentos, y también para que la población acceda masivamente a los remedios y para que la farmacia recupere su papel de centro de atención primaria de salud.

El edil sostiene que “el Delegado en Río Negro del Sindicato Argentino de Farmacéuticos, expresa su preocupación por la falta de fiscalización de la actividad. En particular, señala que el órgano que tiene que ejercer el control es El Ministerio de Salud Pública de Río Negro, que funciona en Viedma, no tiene delegación en Bariloche”.

“Esta falta de presencia del organismo de contralor crea una desprotección, ya que los controles son esporádicos y poco frecuentes. El delegado, sostiene que existe una difícil comunicación con el Ministerio que se encuentra en Viedma, ya que estos temas fueron y son consultados permanentemente con el sindicato, aunque ha obtenido respuestas telefónicas, se les hace muy difícil venir a Bariloche”, argumenta en el proyecto.

Según Pardo, desde ese gremio se manifiesta que la insuficiente fiscalización provoca algunas irregularidades como: el hecho de que el farmacéutico no se encuentre en el establecimiento, incumpliendo la norma legal vigente y ocupando su rol otra persona, que no posee idoneidad suficiente.

Que los empresarios no farmacéuticos se asocien para habilitar la farmacia con farmacéuticos, en una Sociedad en Comandita Simple (SCS) como establece la ley 17565/67, pero con mínima participación accionaria (1 a 3%).

“Esto hace que, en la práctica, las personas farmacéuticas así vinculadas se transformen, en realidad, en un equivalente de trabajadores y trabajadoras en negro, sin ningún derecho laboral reconocido”, cree el concejal.

Otra realidad existente, es que farmacéuticos con verdadera vocación se encuentran sin trabajo, ya que se ocupan lugares de manera “virtual”, vedando puestos de trabajo. “Esta situación se agrava debido a que los farmacéuticos suelen desconocer los riesgos que corren al ser miembros de una SCS en los términos señalados”, agrega Pardo.

“La necesidad de control efectivo de la actividad farmacéutica, por estos motivos, resulta esencial. Lo contrario, compromete el efectivo goce del derecho fundamental de cada persona habitante de nuestra ciudad, al goce del más alto nivel posible de salud”, concluyó.

La realidad

En los últimos años las farmacias en todo el territorio nacional han sufrido modificaciones notables en su forma de actuación y el farmacéutico se ha tenido que adaptar a los cambios surgidos. Ya no es más el boticario que realizaba las preparaciones en su farmacia, sino que se transformó en un trabajador jerarquizado en relación de dependencia, también en un comunicador de los efectos de los medicamentos, dispensando y resolviendo consultas de la población.

Es el farmacéutico un profesional que no solo cumple un rol social importante, sino que también resguarda la salud pública en un ámbito privado que es donde ejerce su profesión.

El medicamento es un bien social, su utilización necesita del consejo y el seguimiento profesional.

A saber sobre las farmacias

De acuerdo al Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas, el contenido normativo del derecho abarca, como uno de sus elementos esenciales, la calidad de los bienes y servicios de salud, lo que incluye a los medicamentos y a la actividad farmacéutica. El mismo órgano señala, entre los deberes estatales, el de proteger el derecho a la salud.

En este sentido, el Estado debe, entre otras medidas, “controlar la comercialización de equipo médico y medicamentos por terceros” (Cfr. Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de Naciones Unidas, El derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud, Observación General No. 14, 22º período de sesiones, 25 de abril a 12 de mayo de 2000, párrs. 12 y 35).

jueves, 10 de abril de 2008

Medicamentos solo en farmacias

“Queremos que el medicamento llegue a la población a través de una farmacia habilitada”

2008/04/07


Entrevista al titular de la Confederación Farmaceutica Argentina, Carlos Fernandez.

Así lo expresó el presidente de COFA, quien adelantó los detalles principales de una iniciativa que las entidades farmacéuticas llevan adelante, cuyo objetivo es lograr juntar un millón de firmas que los habilite a presentar un proyecto de ley, para que los medicamentos puedan ser vendidos solamente en la farmacia

El presidente de COFA, Carlos Fernández dialogó con Consultor de Salud sobre la campaña que busca lograr que los medicamentos sean vendidos sólo en farmacias y así evitar la venta ilegal de los mismos

-¿De que se trata esta iniciativa?
-Estamos llevando adelante una campaña, que ya fue aprobada por el Defensor del Pueblo. La idea es poder elaborar un proyecto de ley que apunta a que el medicamento deba ser vendido sólo en farmacias. Nosotros, como farmacéuticos, estamos preocupados por la calidad del medicamento que llega a la población y nos parece muy importante que a la gente le llegue un medicamento seguro. Debemos asegurar la cadena, es decir el camino que va del laboratorio, a la droguería y a la farmacia. El Estado debe ejercer un poder de control sobre la farmacia para que todos los medicamentos sean legítimos, así evitaríamos todos los riesgos que tiene hoy en día el mercado del medicamento, el cual se ha abierto de una manera anárquica, porque que hay obras sociales que están entregando el medicamento por correos.

-¿Quiénes están al frente de esta campaña?
-Las cuatro entidades que estamos en esta actividad que son: el Sindicato de Empleados de Farmacia; la Cámara Argentina de Farmacias, la Federación Argentina de Cámaras de Farmacia; la Asociación de Mutuales de Farmacias Sindicales de la República Argentina; y la Confederación Farmacéutica Argentina. Hemos lanzado esta iniciativa popular que tiene el objetivo de juntar un millón de firmas en las farmacias del país. Oficialmente se lanzará entre el 15 y el 20 de abril, para lograr que el congreso tenga que tratar esta ley. Queremos normatizar el mercado y que el medicamento llegue a la población a través de una farmacia habilitada y de un farmacéutico que se haga responsable. El proyecto preve reformar tres o cuatro artículos de la ley 17.565.

-¿Cuál es el slogan que la caracteriza?
-“Proteja su salud, adquiera medicamentos sólo en farmacias”

-¿Se manejan estadísticas al respecto de la ilegalidad de los medicamentos?
-El año pasado el ANMAT dio una cifra oficial que indicaba que el 7% de los medicamentos que se comercializan son ilegales, pero nosotros creemos que en realidad esa cifra es mayor.

-¿Cuáles son las expectativas?
-Las expectativas son buenas, creemos que tendremos mucho apoyo. Hay muchos funcionarios a los que les preocupa este tema. Los diputados nos han pedido que presentemos un proyecto y creo que saldrá pronto. En este primer momento estamos apuntando a juntar las firmas.

-¿Cómo recibieron esta iniciativa los diputados?
-Nos hemos reunido con la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados de la Nación y nos dieron el visto bueno. Considero que al estar trabajando para llevar un medicamento seguro a la gente nadie su puede oponerse a eso.

Fuente: Consultor de Salud

martes, 8 de abril de 2008

Responsabilidad ante ausencia del farmaceutico de auxiliar

Ante algunas consultas de colegas sobre la responsabilidad del farmaceutico en relación de dependencia en su ausencia mientras la farmacia esta abierta mas de 8 hs hago la siguiente aclaración:

El farmaceutico DT al retirase después de haber cumplido su horario de trabajo de 8 hs diarias deberá firmar el libro recetario con la hora de salida.

De esta manera el dueño del establecimiento tendrá que contratar un farmaceutico auxiliar en el supuesto caso que la farmacia abra mas de 8 hs.,si no el farmaceutico seguirá siendo el responsable aunque este ausente en la farmacia.

Por esto recomendamos firmar el libro recetario con horario de entrada y salida de la farmacia a todos los colegas directores técnicos de farmacias oficinales

viernes, 4 de abril de 2008

CÓDIGO DE ÉTICA FARMACÉUTICA


Introducción

El farmacéutico es un profesional sanitario que contribuye a la mejora de la salud,

la prevención de la enfermedad y al buen uso de los medicamentos.

La actitud del farmacéutico en su ejercicio profesional deberá identificarse con la

búsqueda de la excelencia en la práctica individual, que tiene como objetivo

alcanzar los valores éticos y profesionales que exceden al cumplimiento de las

normas legales vigentes.

Este Código Ético hace públicos los principios básicos y las responsabilidades del

farmacéutico en sus relaciones con el paciente, con otros profesionales sanitarios

y con la sociedad.

I.- Relaciones con el paciente.

1.- La primera responsabilidad del farmacéutico es procurar el bienestar del

paciente.

2.- El farmacéutico promoverá el derecho del paciente a tratamientos terapéuticos

eficaces y seguros.

3.- El farmacéutico facilitará el correcto cumplimiento terapéutico.

4.- El farmacéutico proporcionará una información veraz y adecuada a cada

paciente.

5.- El farmacéutico antepondrá el beneficio del paciente a sus legítimos intereses

personales, profesionales o comerciales.

6.- El farmacéutico respetará la autonomía y dignidad del paciente.

7.- El farmacéutico respetará las diferencias culturales y personales de los

pacientes.

8.- El farmacéutico protegerá el derecho del paciente a la confidencialidad de sus

datos.

9.--El farmacéutico establecerá con el paciente una comunicación personalizada

que humanice y facilite el acto profesional.

II.- Relaciones con otros profesionales sanitarios

10.- El farmacéutico cooperará con sus colegas y con otros profesionales

sanitarios actuando con honestidad e integridad en sus relaciones profesionales.

11.- El farmacéutico mantendrá actualizada su competencia profesional.

12.-El farmacéutico evitará prácticas, comportamientos o condiciones de trabajo

que puedan perjudicar su independencia, objetividad o juicio profesional.

13.-El farmacéutico respetará la competencia de sus colegas y de otros

profesionales sanitarios, aún cuando sus creencias y valores sean diferentes de

las propias.

14.-El farmacéutico evitará la competencia desleal y el desprestigio de la profesión

farmacéutica.

15.- El farmacéutico cooperará con sus colegas y otros profesionales de la salud

para el beneficio del paciente y la sociedad.

III.- Relaciones con la sociedad.

16.- El farmacéutico asumirá responsabilidades que promuevan el mejor estado de

salud de la población.

17.- El farmacéutico procurará una distribución equitativa de los recursos sanitarios

en particular cuando estos sean limitados.

18.- El farmacéutico procurará que en el caso de producirse discriminación, la

distribución de los recursos sanitarios se haga con criterios objetivos y públicos.

19.- El farmacéutico respetará las disposiciones legales y regulaciones normativas

y cooperará a su modificación cuando, según su opinión técnica, se contribuya a

un mayor beneficio de los pacientes.

20.- La responsabilidad y libertad personal del farmacéutico le faculta para ejercer

su derecho a la objeción de conciencia. En todo caso, deberá asegurar que ningún

paciente quede privado de asistencia farmacéutica a causa de sus convicciones

personales o creencias religiosas.

Introducción

El farmacéutico es un profesional sanitario que contribuye a la mejora de la salud,

la prevención de la enfermedad y al buen uso de los medicamentos.

La actitud del farmacéutico en su ejercicio profesional deberá identificarse con la

búsqueda de la excelencia en la práctica individual, que tiene como objetivo

alcanzar los valores éticos y profesionales que exceden al cumplimiento de las

normas legales vigentes.

Este Código Ético hace públicos los principios básicos y las responsabilidades del

farmacéutico en sus relaciones con el paciente, con otros profesionales sanitarios

y con la sociedad.

I.- Relaciones con el paciente.

1.- La primera responsabilidad del farmacéutico es procurar el bienestar del

paciente.

2.- El farmacéutico promoverá el derecho del paciente a tratamientos terapéuticos

eficaces y seguros.

3.- El farmacéutico facilitará el correcto cumplimiento terapéutico.

4.- El farmacéutico proporcionará una información veraz y adecuada a cada

paciente.

5.- El farmacéutico antepondrá el beneficio del paciente a sus legítimos intereses

personales, profesionales o comerciales.

6.- El farmacéutico respetará la autonomía y dignidad del paciente.

7.- El farmacéutico respetará las diferencias culturales y personales de los

pacientes.

8.- El farmacéutico protegerá el derecho del paciente a la confidencialidad de sus

datos.

9.--El farmacéutico establecerá con el paciente una comunicación personalizada

que humanice y facilite el acto profesional.

II.- Relaciones con otros profesionales sanitarios

10.- El farmacéutico cooperará con sus colegas y con otros profesionales

sanitarios actuando con honestidad e integridad en sus relaciones profesionales.

11.- El farmacéutico mantendrá actualizada su competencia profesional.

12.-El farmacéutico evitará prácticas, comportamientos o condiciones de trabajo

que puedan perjudicar su independencia, objetividad o juicio profesional.

13.-El farmacéutico respetará la competencia de sus colegas y de otros

profesionales sanitarios, aún cuando sus creencias y valores sean diferentes de

las propias.

14.-El farmacéutico evitará la competencia desleal y el desprestigio de la profesión

farmacéutica.

15.- El farmacéutico cooperará con sus colegas y otros profesionales de la salud

para el beneficio del paciente y la sociedad.

III.- Relaciones con la sociedad.

16.- El farmacéutico asumirá responsabilidades que promuevan el mejor estado de

salud de la población.

17.- El farmacéutico procurará una distribución equitativa de los recursos sanitarios

en particular cuando estos sean limitados.

18.- El farmacéutico procurará que en el caso de producirse discriminación, la

distribución de los recursos sanitarios se haga con criterios objetivos y públicos.

19.- El farmacéutico respetará las disposiciones legales y regulaciones normativas

y cooperará a su modificación cuando, según su opinión técnica, se contribuya a

un mayor beneficio de los pacientes.

20.- La responsabilidad y libertad personal del farmacéutico le faculta para ejercer

su derecho a la objeción de conciencia. En todo caso, deberá asegurar que ningún

paciente quede privado de asistencia farmacéutica a causa de sus convicciones

personales o creencias religiosas.

martes, 18 de marzo de 2008

Discriminacion

Ley 23.592. Art. 1 (Discriminación)

ARTICULO 1°.- Quien arbitrariamente impida, obstruya, restrinja o de algún modo menoscabe el pleno ejercicio sobre bases igualitarias de los derechos y garantías fundamentales reconocidos en la Constitución Nacional, será obligado, a pedido del damnificado, a dejar sin efecto el acto discriminatorio o cesar en su realización y a reparar el daño moral y material ocasionados. A los efectos del presente artículo se considerarán particularmente los actos u omisiones discriminatorios determinados por motivos tales como raza, religión, nacionalidad, ideología, opinión política o gremial, sexo, posición económica, condición social o caracteres físicos.

sábado, 15 de marzo de 2008

El nuevo rol del profesional farmacéutico

El nuevo rol del profesional farmacéutico


Docentes de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) destacan la importancia de la figura del farmacéutico como miembro del equipo de salud. El nuevo rol que proponen a los alumnos se fundamenta en el asesoramiento, la atención y el seguimiento farmacoterapéutico de los pacientes.

La profesión farmacéutica data de miles de años, pasando por la antigua figura del boticario, en tanto elaborador de preparados magistrales hasta el farmacéutico de nuestros días.

En esta transición, emerge un nuevo concepto en el ejercicio profesional y es aquel que considera una participación más activa del farmacéutico con los demás profesionales del equipo de salud: médicos, enfermeros, especialistas, entre otros.

Este nuevo concepto en atención farmacéutica, no se limita sólo a las farmacias comunitarias, sino que contempla todos los niveles: desde la industria farmacéutica, los centros de atención primaria, hasta las políticas que se imparten desde el Ministerio de Salud. En cualquier ámbito de ejercicio profesional la meta de trabajo es el medicamento y su centro de acción es el paciente y la comunidad.

La doctora María Luz Traverso, docente del área de Farmacia Asistencial se refiere al farmacéutico como aquel profesional del área salud, responsable de garantizar que la farmacoterapia, o tratamiento con medicamentos, sea racional y segura para el paciente. De este modo, el profesional contribuye a que los medicamentos suministrados sean los más adecuados, con un costo razonable y el mejor resultado clínico en el paciente.

Para Traverso, esa racionalidad es realmente efectiva cuando hay un seguimiento farmacoterapéutico del paciente por parte del farmacéutico.

"Esto implica en el caso de pacientes polimedicados, que acuden a varios especialistas, o con complicaciones de salud, un asesoramiento adecuado, para evitar interacción en los medicamentos y consiguientemente, efectos adversos. Es el farmacéutico, si es que se acude habitualmente a la misma farmacia, el profesional que maneja toda esa información. De este modo es posible brindar un valor agregado al rol tradicional, a partir de enfocar el servicio clínico de atención farmacéutica", explica Traverso.


¿Bienes esenciales u objetos de consumo?

Para la docente Mercedes Salamano la concepción de racionalidad en la farmacoterapia supone una irracionalidad en el actual mercado farmacéutico. "La oferta de medicamentos en nuestros días es muy amplia, pero no significa que sea eficiente. Por lo tanto, el conjunto de profesionales que ofrecen prestaciones de salud deben contribuir a que los medicamentos que se consuman sean los más seguros y adecuados".

Los fármacos difieren mucho en cuanto a su valor intrínseco y sus objetivos terapéuticos, ya que se cuentan desde los que podrían encuadrarse de modo sencillo como reconstituyentes generales de escaso a nulo valor intrínseco, los que tratan patologías de moderada gravedad, hasta los que, por su acción selectiva, eficaz y efectiva, se transforman en un elemento necesario para la continuidad de la vida de las personas. Este último tipo de medicamentos pueden llamarse vitales, o en un sentido amplio esenciales como los define las Organización Mundial de la Salud. Los mismos, son socialmente considerados como bienes meritorios o tutelares, es decir, cuando una sociedad no puede garantizar ni siquiera los satisfactores imprescindibles para la vida, alcanza la lógica de los derechos sociales.

"En el mercado actual, existen además, otros medicamentos que han ocupado un lugar privilegiado tanto al interior de los servicios de salud, como en las prácticas profesionales y de los usuarios. Los mismos dejan ya de ser esenciales para convertirse en objetos de consumo personal, sobrepasan sus potencialidades y responden a un modelo de plenitud, belleza, éxito o vigor sexual", describe Salamano.

En esta línea de pensamiento, el medicamento que para unos es inaccesible, para otros se convierte en una imposición social, ocupando un lugar importante en el imaginario colectivo. Esto, se ve reforzado además por las estrategias de comercialización adoptadas por los fabricantes que van desde la influencia sobre los prescriptores hasta la publicidad directa al consumidor. La misma es ejercida en su mayoría a través de los medios de comunicación, induciendo al usuario al consumo independiente o automedicación, así como a la hipervalorización de la tecnología médica.

Desde la cátedra de Farmacia Asistencial informan que aún aquellos medicamentos que son publicitados como de venta libre deben ser acompañados por asesoramiento farmacéutico, a fin de indicar el más adecuado y evitar posibles interacciones con otros medicamentos que le hayan sido suministrados al paciente.

Los docentes se interrogan entonces, si efectivamente los medicamentos constituyen instrumentos que siempre ofrecen resultados positivos, en cumplimiento a las promesas y/o esperanzas depositadas en ellos, o si realmente una serie de otros condicionantes son indispensables, tanto en el plano individual como en el colectivo, para que los niveles deseables de salud sean alcanzados.

"Muchos pacientes creen que obligatoriamente se tiene que ir del consultorio con una receta en la mano. Hay una cultura instalada en la sociedad por la que se considera al medicamento como la salvación, cuando tal vez, para determinadas patologías son necesarios otros caminos o conductas como por ejemplo hacer deportes y seguir una dieta sana", afirma Traverso.

Por este motivo, desde la cátedra, se intenta formar a los estudiantes para que puedan adquirir no solamente saberes técnicos relacionados a la profesión, sino también que les permitan conocer y desarrollar una mirada crítica en torno al mercado de la industria farmacéutica. "Nuestro desafío como docentes es que nuestros alumnos adquieran la visión de futuro y espíritu crítico necesarios para actuar y modificar la realidad", concluye Traverso.


Fuente: Periódico Digital UNR

martes, 4 de marzo de 2008

Síndrome de burnout



El síndrome de burnout es un tipo específico de estrés laboral que en el caso de los profesionales de la salud, es padecido por sus esfuerzos sostenidos en el tiempo por adaptarse y responder eficazmente al exceso de demandas y presiones laborales.

Esta sobreexigencia y tensión originan importantes riesgos de contraer enfermedades y afectar negativamente el rendimiento y la calidad del servicio profesional.

Entre las causas principales de este síndrome se pueden mencionar:

-El continuo y sostenido contacto con el sufrimiento, el dolor, la muerte.
-La caída del valor social de la profesión en nuestro país.
-La sobrecarga laboral debida al excesivo número de pacientes, la presencia de patologías cada vez menos reversibles, la carencia de recursos, la presión horaria.
-La merma en las retribuciones y estímulos de distinto tipo.
-La amenaza de sufrir juicios por mala praxis.


La doctora Lidia Ciaburri, prestadora del PAMI, que participó la semana anterior de nuestro programa televisivo Tiempo de Opinar en Salud, lleva trabajando 31 años como médica de cabecera de este organismo. Ella hizo referencia a su vínculo con este síndrome: “uno firma un contrato con 10, 20, 30 ítems, que son obligación siempre, jamás se nos indican los derechos; sí las obligaciones: horarios a cumplir, obligaciones de turnos, domicilios; pero, por ejemplo, nunca tuvimos derecho a vacaciones, un término que parece ridículo pero es así. Yo tomo vacaciones si tengo otro médico cercano a casa que me reemplaza”.

Por otra parte, señaló que el principal problema que tienen en el primer nivel (consulta clínica) es la demora en el diagnóstico. “A veces, se llega tarde, es un ida y vuelta continuo a todo lo que se llama el segundo nivel (consulta con especialista). Es decir, pueden pasar 90 días desde que se pide un estudio hasta que está el resultado. Para mí no solamente es estrés, es defraudarme. Yo estudié en otras condiciones. Incluso cuando me recibí no había imágenes de calidad como ahora”.

En cuanto a la baja en la retribución, la Dra. Ciaburri comentó que lo que cobran los profesionales en PAMI “es variable porque uno tiene asignado un número de pacientes, que en mi caso es mil, pero cuando voy a cobrar resulta que tengo lo de 950 y no tengo cómo saber dónde están los otros 50”, y agregó “en este momento estoy cobrando 2,10 pesos por paciente; es decir, cobro alrededor de 1.800 pesos mensuales”.

Otras de las tensiones a las que están sometidos los profesionales de la salud, a las que hizo referencia Ciaburri, son los dilemas éticos que tienen que resolver. En este caso mencionó que muchas veces “hablando de instituciones privadas, se sufre cierta presión por parte de los directivos por el problema económico que se está viviendo; entonces te piden las altas para más temprano, menor consumo de antibióticos, etc. Y en ese caso hay que decir ‘no, el paciente no se va, firme usted el alta, yo no lo hago’. He llegado a soñar que me había olvidado de hacer alguna indicación médica, me despertaba y decía ‘me olvidé de tal cosa, qué me va a pasar mañana’. Sumado esto a las agresiones físicas, insultos y amenazas de parte de los familiares de los pacientes y las enfermedades que solemos contagiarnos”.

Por lo señalado es evidente que este estado causa limitaciones a las potencialidades de los profesionales y genera burn out que, como venimos diciendo, es sinónimo de desesperanza.

Se hace imprescindible entonces proponer planes de tipo preventivo, de desarrollo y preservación de la salud, o en los casos en que el síndrome ya está presente, tratar de aminorar sus efectos.

Este es un ejemplo de los miles que se suceden entre profesionales de la Salud y la Seguridad Social en todo el país. ¡Cuántos colegas habrán abandonado la profesión y cuántos colegas habrán enfermado o muerto prematuramente!.

Estimado colega y compañero. No estamos solos y por el bien nuestro y de la salud de la población, SUMAR te propone alinearnos y organizarnos para mejorar la calidad en las Condiciones de Trabajo.

Fuente del articulo Sindicato de medicos

http://www.sindicatosumar.org.ar/